El Tribunal Permanente de los Pueblos dedica una sesión a Argentina en Ginebra, los días 3 y 4 de mayo de 1980, a solicitud de numerosas organizaciones argentinas de derechos humanos. Los trabajos examinan la represión ejercida por la dictadura militar instaurada en 1976, analizando las transformaciones del Estado de derecho y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
Sobre la base de una amplia documentación reunida por organizaciones nacionales e internacionales, el Tribunal reconstruye el fenómeno de las desapariciones forzadas, la tortura y la represión política, constatando la vulneración de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales del pueblo argentino. La sesión examina además el significado jurídico de las violaciones constatadas a la luz del derecho internacional y de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos.
Sobre la base de las pruebas reunidas, el Tribunal califica las desapariciones forzadas y la tortura como crímenes de lesa humanidad, afirma la responsabilidad internacional del Estado argentino por las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y reconoce que la represión constituye una negación del derecho del pueblo argentino a la autodeterminación y al desarrollo democrático.
Documentación:
